Estrechan países latinoamericanos cerco fiscal a inversionistas
21 de Noviembre, 2008 - 05:25
Madrid, 21 Nov (Notimex).- Diversos países latinoamericanos, entre ellos México, han estrechado el cerco de la inspección a los grupos empresariales que invierten en la región, destacó hoy el diario español Expansión.
El rotativo especializado en economía apuntó que "los grandes destinos de la inversión española en América Latina han dado un giro de tuerca a la presión tributaria".
Refirió que de acuerdo con las conclusiones del Primer Seminario para Responsables de Impuestos organizado por Ernst & Young Abogados en Valencia, las autoridades fiscales están tomando posiciones muy restrictivas frente a los contribuyentes y a los grandes grupos empresariales.
Esto, añadió, principalmente en Brasil, México, Argentina y Venezuela, por lo que "los inversores deben muy bien hacer su análisis antes de instalarse en los países y establecer la forma en la que lo van a hacer".
Con respecto a México, el director de fiscalidad internacional de Ernst & Young abogados, Carlos Gabarró, puntualizó que grandes economías de la región, entre ellas este país, lanzaban todos los años un paquete de modificaciones fiscales con clara incidencia en la estrategia empresarial.
Refirió que en 2009, el gobierno mexicano decidió dar un paréntesis a esta práctica habitual, aunque el Impuesto Empresarial a Tasa Unica (IETU) está generando problemas a las empresas un sólo año después de su entrada en vigor.
"El Ejecutivo de Felipe Calderón creó el IETU para limitar las estructuras de planificación fiscal agresivas que, en su opinión, cometían los grandes contribuyentes del Impuesto de Sociedades", explicó.
De hecho, gracias a éste y a la acción más agresiva de Hacienda, la inspección busca arreglos rápidos, sin juicio, que incluyen amenazas penales y México ha conseguido mejorar la recaudación total.
No obstante, abundó, el IETU tiene muchas limitaciones a la hora de deducir pérdidas de ejercicios anteriores, gastos financieros y salarios, entre otras cosas.
"El resultado es que, a pesar de tener un tipo impositivo más bajo, la base tributaria es más alta que en Sociedades, que sólo grava los beneficios", continuó.
Esto, aseveró, es una barrera importante para empresas, por ejemplo, de infraestructuras o constructoras, las cuales deben hacer frente a costes de financiación relevantes para instalarse.
El refuerzo de los impuestos indirectos, la formalidad de los controles de Hacienda y la mayor presión fiscal sobre las operaciones financieras puede llegar a entorpecer el desembarco de grandes grupos en la región, aseguró.
Expansión subrayó que el objetivo de muchos países ha sido "mejorar la seguridad jurídica y hacer un entorno fiscal más claro para el inversor".
Sin embargo, sostuvo, la frontera entre una mejor regulación y las barreras de entrada no se han valorado siempre bien.
El diario indicó que es el caso, por ejemplo, de los impuestos sobre las transferencias bancarias en Argentina o Brasil.
Expuso que el gobierno de Buenos Aires ha reforzado la inspección sobre las estructuras de financiamiento y los préstamos realizados por sociedades vinculadas desde el exterior.
En el caso de Brasil, las autoridades han tenido que modificar el Impuesto sobre las Transacciones Financieras porque se ha convertido en una barrera para la inversión internacional en la situación de crisis actual.
Además, los participantes en el seminario coincidieron en que el mayor problema de Brasil es su prolija tributación indirecta, ya que el federalismo fiscal del país, formado por tres niveles de administración tributaria, ha dado lugar a una extensa gama de impuestos.
El rotativo especializado en economía apuntó que "los grandes destinos de la inversión española en América Latina han dado un giro de tuerca a la presión tributaria".
Refirió que de acuerdo con las conclusiones del Primer Seminario para Responsables de Impuestos organizado por Ernst & Young Abogados en Valencia, las autoridades fiscales están tomando posiciones muy restrictivas frente a los contribuyentes y a los grandes grupos empresariales.
Esto, añadió, principalmente en Brasil, México, Argentina y Venezuela, por lo que "los inversores deben muy bien hacer su análisis antes de instalarse en los países y establecer la forma en la que lo van a hacer".
Con respecto a México, el director de fiscalidad internacional de Ernst & Young abogados, Carlos Gabarró, puntualizó que grandes economías de la región, entre ellas este país, lanzaban todos los años un paquete de modificaciones fiscales con clara incidencia en la estrategia empresarial.
Refirió que en 2009, el gobierno mexicano decidió dar un paréntesis a esta práctica habitual, aunque el Impuesto Empresarial a Tasa Unica (IETU) está generando problemas a las empresas un sólo año después de su entrada en vigor.
"El Ejecutivo de Felipe Calderón creó el IETU para limitar las estructuras de planificación fiscal agresivas que, en su opinión, cometían los grandes contribuyentes del Impuesto de Sociedades", explicó.
De hecho, gracias a éste y a la acción más agresiva de Hacienda, la inspección busca arreglos rápidos, sin juicio, que incluyen amenazas penales y México ha conseguido mejorar la recaudación total.
No obstante, abundó, el IETU tiene muchas limitaciones a la hora de deducir pérdidas de ejercicios anteriores, gastos financieros y salarios, entre otras cosas.
"El resultado es que, a pesar de tener un tipo impositivo más bajo, la base tributaria es más alta que en Sociedades, que sólo grava los beneficios", continuó.
Esto, aseveró, es una barrera importante para empresas, por ejemplo, de infraestructuras o constructoras, las cuales deben hacer frente a costes de financiación relevantes para instalarse.
El refuerzo de los impuestos indirectos, la formalidad de los controles de Hacienda y la mayor presión fiscal sobre las operaciones financieras puede llegar a entorpecer el desembarco de grandes grupos en la región, aseguró.
Expansión subrayó que el objetivo de muchos países ha sido "mejorar la seguridad jurídica y hacer un entorno fiscal más claro para el inversor".
Sin embargo, sostuvo, la frontera entre una mejor regulación y las barreras de entrada no se han valorado siempre bien.
El diario indicó que es el caso, por ejemplo, de los impuestos sobre las transferencias bancarias en Argentina o Brasil.
Expuso que el gobierno de Buenos Aires ha reforzado la inspección sobre las estructuras de financiamiento y los préstamos realizados por sociedades vinculadas desde el exterior.
En el caso de Brasil, las autoridades han tenido que modificar el Impuesto sobre las Transacciones Financieras porque se ha convertido en una barrera para la inversión internacional en la situación de crisis actual.
Además, los participantes en el seminario coincidieron en que el mayor problema de Brasil es su prolija tributación indirecta, ya que el federalismo fiscal del país, formado por tres niveles de administración tributaria, ha dado lugar a una extensa gama de impuestos.

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